Preguntas frecuentes sobre Business Consulting

Hemos recopilado las dudas que nos plantean con más frecuencia las empresas que contactan con nosotros por primera vez.

Depende del alcance y de las horas semanales que dediquemos. Un proyecto estándar de 90 días, con dos sesiones semanales y trabajo de análisis entre sesiones, se mueve entre 4.500 € y 12.000 € más IVA. Para diagnósticos puntuales de dos o tres semanas el coste es de 1.200 € a 2.500 €.

Antes de firmar nada, hacemos una sesión gratuita de 45 minutos donde evaluamos si realmente podemos aportar valor a tu situación. Si creemos que el proyecto no va a generar un retorno claro, te lo decimos. No nos interesa cobrar por algo que no va a funcionar.

La mayoría de proyectos se estructuran en ciclos de 90 días. En ese tiempo hay espacio suficiente para diagnosticar, proponer cambios, implementarlos y medir los primeros resultados. Algunos diagnósticos financieros o auditorías de procesos se completan en dos o tres semanas si la empresa ya tiene datos organizados.

Al final de cada ciclo decidimos juntos si tiene sentido continuar con un segundo bloque o si el equipo interno ya puede mantener los cambios sin ayuda externa.

Sí. Desde 2020 realizamos proyectos en remoto para empresas de toda España. Las sesiones se hacen por videollamada y compartimos documentos en tiempo real a través de Google Workspace o la plataforma que ya utilice el cliente. Cuando el proyecto lo requiere, viajamos para sesiones presenciales puntuales, normalmente al inicio y al cierre del ciclo.

Hemos trabajado en distribución alimentaria, tecnología SaaS, clínicas de salud, comercio minorista, hostelería y servicios profesionales. Eso no significa que rechacemos sectores nuevos, pero sí que en esos seis tenemos casos de referencia y conocemos los indicadores clave que hay que vigilar.

Si tu sector no está en la lista, escríbenos igualmente. En la sesión de diagnóstico evaluamos si nuestra metodología encaja con tu tipo de negocio.

Trabajamos con empresas de entre 5 y 150 empleados. Por debajo de cinco personas, la consultoría externa rara vez compensa económicamente: suele ser más eficaz una mentoría puntual. Por encima de 150, los proyectos requieren equipos más grandes de los que podemos ofrecer con nuestra estructura actual.

Lo que sí necesitamos es que la empresa tenga al menos un año de actividad y datos financieros básicos (cuenta de resultados, balance). Sin esa base es difícil establecer un punto de partida medible.

Al inicio de cada proyecto definimos entre uno y tres indicadores clave junto con el cliente. Pueden ser porcentaje de ahorro en costes, incremento de margen bruto, reducción del tiempo de ciclo de un proceso o tasa de conversión comercial. Esos indicadores se revisan cada semana en una reunión corta de 30 minutos.

Al final del ciclo de 90 días entregamos un informe que compara el valor del indicador antes y después del proyecto. Ese informe es del cliente, no nuestro: lo puede usar para comunicar resultados a socios, inversores o al propio equipo.

Si al final del primer mes no vemos tracción en los indicadores, nos sentamos con el equipo directivo para analizar qué está fallando. A veces el problema es de adopción interna, a veces es que el diagnóstico inicial no identificó la causa raíz correcta. En ambos casos ajustamos el plan sin coste adicional dentro del mismo ciclo.

Si al final de los 90 días el indicador principal no ha mejorado al menos un 5 %, devolvemos el 25 % de los honorarios. Es una cláusula que incluimos por escrito en el contrato porque creemos que alinea nuestros incentivos con los del cliente.

Nos ayuda mucho que traigas la cuenta de resultados y el balance del último ejercicio cerrado, aunque sea en formato borrador. Si tienes un organigrama y una descripción breve de los procesos principales, mejor. Pero no es imprescindible: parte de nuestro trabajo en la fase de diagnóstico es precisamente recopilar y ordenar esa información.

Lo más importante es que la persona que toma las decisiones esté presente en la primera sesión. Sin ese compromiso, las recomendaciones se quedan en papel.

Sí, y lo consideramos parte esencial del proyecto. En cada ciclo de 90 días dedicamos al menos dos sesiones de formación práctica al equipo que va a mantener los nuevos procesos o herramientas. No son charlas teóricas: trabajamos con los datos reales de la empresa y resolvemos dudas sobre la marcha.

Al terminar el proyecto dejamos documentación escrita con capturas de pantalla, plantillas y vídeos cortos grabados durante las sesiones. Nuestro objetivo es que el equipo pueda funcionar sin nosotros al día siguiente de cerrar el proyecto.

El proceso tiene cuatro pasos. Primero, una sesión gratuita de 45 minutos donde escuchamos tu situación y evaluamos si podemos ayudar. Segundo, te enviamos una propuesta escrita con alcance, indicadores objetivo, calendario y precio. Tercero, si aceptas, firmamos un contrato de servicios y empezamos la fase de diagnóstico en un plazo de 5 a 10 días laborables. Cuarto, arrancamos el ciclo de 90 días con reuniones semanales y entregables mensuales.

No pedimos pago por adelantado del total. Facturamos mensualmente, lo que te permite evaluar el avance antes de comprometerte con el mes siguiente.

Cómo trabajamos contigo, paso a paso

1

Sesión de diagnóstico

45 minutos gratuitos para entender tu situación, tus números y tus objetivos a corto plazo.

2

Propuesta y contrato

Te enviamos un documento con alcance, indicadores, calendario y precio. Sin sorpresas.

3

Ciclo de 90 días

Reuniones semanales, entregables mensuales y revisión continua de los indicadores acordados.

4

Cierre y transferencia

Informe final de resultados, formación al equipo interno y documentación para que sigáis sin nosotros.

¿Tienes más dudas?

Reserva una sesión de diagnóstico gratuita y te las resolvemos en persona o por videollamada. Sin compromiso, sin formularios interminables.

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